(1,61803398874988…)

El número áureo, número de oro, razón extrema y media, razón dorada, media áurea, proporción áures y divina proporción, es un número irracional, representado por la letra griega φ (phi).




La sección áurea y su proporción

Aunque algunos proyectistas o diseñadores pasen por alto la temática de la proporción áurea la realidad es que a lo largo de la historia ha sido aplicada con éxito en múltiples proyectos, diseños, edificios, fotografía… etc.  Comprendiendo que la proporcionalidad ante el espectador es necesaria para obtener una visual con armonía.

En realidad se le ha asignado muchas definiciones y nombres; El número de oro, el número dorado o número áureo, número fi, sección áurea, razón áurea, razón dorada, medida áurea o divina proporción. Representado por la letra griega Phi = 1,618034 en honor al escultor griego Fidias. Un número phi que posee muchas propiedades interesantes y a la vez emocionantes que fue descubierto en la antigüedad, no como una “unidad” sino como una relación o proporción.

Qué es la proporción áurea y su historia.

Si recordamos la historia en busca del concepto de divina proporción.  Leonardo Pisano, también conocido como Fibonacci, fue un famoso matemático de Italia  que se dedicó a divulgar  por Europa el sistema de numeración árabe (1, 2, 3…) con base decimal y con un valor nulo (el cero) en su Libro del ábaco en 1202. Pero el gran descubrimiento de este matemático fue la Sucesión de Fibonacci que, posteriormente, dio lugar a la proporción áurea en arte.

¿Qué es la Sucesión de Fibonacci? Se trata de una serie numérica: 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, etc. Es una serie infinita en la que la suma de dos números consecutivos siempre da como resultado el siguiente número (1+1=2; 13+21=34). La relación que existe entre cada pareja de números consecutivos (es decir, si dividimos cada número entre su anterior) se aproxima al número áureo (1,618034).

El número está… ¡en todas partes!

Cuerpo humano

La línea blanca de más a la derecha, es la altura del cuerpo. La línea azul al lado, es la proporción dorada de la línea blanca. Es la distancia de la cabeza a la punta de los dedos de la mano. La línea amarilla, es la proporción dorada de la azul. Es la distancia de la cabeza al codo y al ombligo. La línea verde, es la proporción dorada de la amarilla. Es la distancia de la cabeza a la clavícula, también es el ancho de los hombros, y el largo del antebrazo. La línea magenta, es la proporción dorada de la verde. Es la distancia desde la base del cráneo a su extremo superior, y también el ancho del abdomen. Y si la dividimos aún más, nos indica la posición de la nariz y la línea del pelo.

 Está en la naturaleza

Lo mismo pasa con las semillas en la flor del girasol, la distribución sigue una secuencia de Fibonacci, y de esta manera caben más semillas que si se ordenaran, digamos, de una manera lineal.

Las ramas de los árboles también aparecen usando una secuencia de Fibonacci. Al irse sucesivamente dividiendo en dos, forman otra vez esta secuencia.

Además, los huracanes y las galaxias en espiral, tienden a formar una espiral dorada. Es más, ¡nuestro propio ADN contiene el número! Esto es porque un ciclo completo de la molécula, mide 34 por 21 angstroms. Sí, 21 y 34 son números consecutivos, de la serie de Fibonacci.

Está en los productos y sus diseños

En el ámbito del diseño publicitario y de productos, esta relación se encuentra en todas partes. Está en ellogo actual de Google, en el diseño de numerosos isotipos (iba a poner “logos”, pero ya me han retado varias veces… el “logo” es cuando tiene una palabra, cuando es un “monito” o símbolo,  incluso hasta las botellas plásticas desechables, tienen la proporción dorada en su diseño. ¡Hasta el iPod tiene esas proporciones! 

 Está en la arquitectura, la pintura y la fotografía

La proporción dorada está en el Partenón, como ya mencionábamos y lo utilizó también el famoso arquitecto Le Corbusier, quien lo incluyó en su diseño del edificio de las Naciones Unidas, tal como mencionaba el Pato Donald en el primer video de este artículo. En la pintura, Leonardo Da Vinci hizo un uso intensivo del número (está en su “Ultima Cena” y en la famosa “Gioconda”), Miguel Ángel lo usó en su “Creación de Adán” y bueno, aparece en múltiples obras… desde la Venus de Boticelli, hasta Dalí en varias de sus obras.

En fotografía, algo básico que uno aprende al comienzo, es la famosa regla “de los tercios”, que nos dice que debemos procurar “cargar” la figura principal de nuestra fotografía, a una distancia de un tercio de un lado u otro de la fotografía.

Y como se puede apreciar un poco más abajo, ciertamente las fotos tomadas con esta proporción, tienen un “algo” especial. Incluso aquellas más curiosas.

Una pelea en el parlamento ucraniano, también puede tener la proporción dorada. Sergey Dolzhenko/EPA

En la música

La proporción áurea está en algo tan esencial como son los acordes musicales. Un ciclo completo desde la nota Do, hasta la nota Do que sigue (llamado “octava”), incluye trece notas, que es número de la sucesión de Fibonacci.

En una octava, hay 8 teclas blancas y 5 negras, agrupadas en conjuntos de 2 y 3. Sí. 2, 3, 5 y 8 son parte de Fibonacci.

La proporción dorada, en las armonías musicales fundamentales en el piano. Yolanda Toledo A.

Es más, si yo toco la nota Do, y al mismo tiempo, toco una nota separada dos teclas, y otra nota separada tres teclas, hago un acorde “mayor”. Y así, para definir la nota “tónica”, o sea, la que “predomina” en un acorde, también se recurre a números que siguen esta serie, y así sucesivamente. Por lo tanto, mucha de la música que escuchamos, incluye esta increíblemente versátil y hermosa proporción.